EFECTO DE LA VIOLENCIA EN LOS NIÑOS

En los niños, la exposición a situaciones de violencia provoca a corto plazo, conductas  agresivas, depresión, síntomas del estrés postraumático, dificultades académicas y cognitivas. De forma no inmediata y duradera, los efectos son más preocupantes, según Elizabeth Susman, profesora de salud bio-comportamental en la Universidad de Pensilvania.

Los niños que son expuestos a situaciones violentas, manifiestan respuestas físicas al estrés después de un año de haber experimentado tal situación, lo que sugiere que la exposición a la violencia puede tener efectos negativos a largo plazo, según investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Londres. En los varones, según aumenta la exposición a la violencia, la reactividad del cortisol disminuye, como efecto de la habituación, en las niñas no es así.

Niveles altos y prolongados de cortisol en nuestro torrente sanguíneo conllevan consecuencias negativas, como enfermedades autoinmunes, baja inmunidad, artritis y depresión atípica. Por ello, el ser humano ha adoptado una respuesta adaptativa y evolucionista para suprimir los niveles de cortisol, El factor de que las mujeres hablen sobre las situaciones problemáticas, favorece la reducción de los efectos negativos del cortisol en su torrente sanguíneo. Esto explica por qué los varones tienen una baja reactividad al cortisol.

Por tanto, se concluye en la importancia del tratamiento y de que los padres hablen con los hijos sobre los episodios de violencia, para ayudar a reducir los efectos a largo plazo ocasionados por la exposición a la misma.