EL JUGADOR

Un jugador sabe lo que significa “el capricho del azar”. Dostoyevski.

La pérdida de control del juego y las apuestas, supone un grave problema, que afecta la vida de la persona, en todos los ámbitos. La sensación de excitación, en el momento de realizar la apuesta, echar monedas en la máquina….es lo que hace que el juego se convierta en una adicción, denominada ludopatía o juego adictivo, patológico.

Este trastorno no solo afecta a la persona que lo padece, sino también al entorno familiar, puesto que esta conducta adictiva genera graves problemas económicos, pérdida de trabajo, amigos….induciendo a la persona a mentir, a mostrarse muy irritable cuando se le intenta alejar del juego. La principal dificultad para recuperarse es reconocer que tiene un problema. Esta persona cree que puede controlarse cuando lo desee y argumenta que continúa jugando para recuperar el dinero perdido. Por tanto cada vez juega mas para conseguir la misma excitación, llegando a situaciones peligrosas y desesperadas que pueden inducir el suicidio.

Estas personas pueden ser ayudadas, con el reconocimiento previo del problema y la implicación de la familia y personas cercanas en el proceso terapéutico por psicólog@s especializados.