EL PRIMER AMOR

El primer amor es una de las experiencias más significativas en la adolescencia y que se recuerda toda la vida. Es un cambio importante en la vida del adolescente, que descubre un mundo de sensaciones y sentimientos nuevos, que se dan en una etapa intensa, en el que las emociones son muy vívidas, pero que cabe vivir con realismo y responsabilidad, para lo que es esencial el acompañamiento positivo de los padres.

De hecho, no es solo un cambio en la vida del adolescente, sino que a muchos padres les pilla por sorpresa.

CÓMO DETECTARLO

 No existe una fórmula mágica para saberlo. Lo ideal es tener una buena comunicación, basada en la confianza y en la aceptación, por la que tu hijo se sienta seguro de comunicarte su situación. A su vez, es necesario estar preparado para que tu hijo tenga un primer amor antes de lo que te esperas; se estima que entre los 11 y los 13 años. Solo así, estarás más alerta de determinados cambios de comportamiento que, en ocasiones, son indicativos de que tiene pareja, como por ejemplo: falta de sueño, comer por exceso o por defecto, estar ensimismado, más pendiente del móvil de lo habitual, cerrar la puerta para hablar por teléfono, que los amigos pasen a un segundo plano, etc. ..

Son comportamientos que se desajustan de lo habitual y que pueden detectarse. Es importante, tener en cuenta que un cambio en el comportamiento de un hijo no siempre indica que éste tenga pareja, puede deberse a otros aspectos de su vida.

CÓMO GESTIONARLO

Después de la sorpresa inicial muchos padres sienten angustia o temor, ya que aunque son capaces de recordar lo maravilloso de sentir mariposas en el estómago, ver todo de color de rosa y dibujar corazones en el aire, sienten un miedo que les es desconocido. Los padres están preocupados por el sufrimiento o a la tristeza de una posible decepción amorosa, la influencia negativa que puede tener la pareja en su hijo, las relaciones sexuales o la mayor desvinculación de la familia por parte del adolescente. Ante un primer amor, los padres anticipan las consecuencias negativas que puede tener en su hijo esta experiencia a modo de protección. Sin embargo, esta primera experiencia amorosa  marcara  en las bases sentimentales para las futuras relaciones de pareja.

Aspectos para tener en cuenta :

  • Del beso al sexo. Es una buena oportunidad para aclarar dudas al respecto, así como asociar el sexo al amor y al respeto, teniendo en cuenta qué información proporcionarle en función de la edad, así como los riesgos y consecuencias de no tomar precauciones.
  • Evitar interrogatorios y no convertirlo en el tema principal de conversación.
  • Marcar unos límites. El hecho de permitir la relación no implica olvidar cualquier tipo de responsabilidad,sigue habiendo horarios, obligaciones domésticas, unos estudios a los que atender, etc. En este sentido se recomienda que el adolescente siga disponiendo de los mismos horarios de ocio y días para salir que se habían pactado con anterioridad para quedar con sus amigos y que, ahora, sea él quien se gestione ese tiempo libre del que dispone entre amigos y “pareja”.
  • Aceptarlo como algo natural. Se trata de entender que está en una edad en la que tiene que aprender qué es “tener novio o novia”, que está habilitado y capacitado para tener un primer ensayo en el amor. Es bueno aceptarlo con comprensión, como algo que es esperable para la edad y dentro del desarrollo evolutivo del adolescente, recordando que como padres también aprendisteis de esa primera experiencia.
  • Estar preparados.
  • No prohibirlo. El hecho de prohibir quedar con su primer amor, puede hacer que se las ingenie mintiendo para seguir viéndole, os engañe o incluso que al prohibírselo se vuelva algo todavía más atrayente.
  • Tener una comunicación fluida. No juzgar. Habitualmente cuando los hijos expresan acontecimientos o experiencias, a los padres les gusta dar su opinión, aconsejar o incluso juzgar de forma precipitada sobre el tema. Si se quiere fomentar una buena comunicación, lo primero es escuchar y empatizar, para cuando se tenga una comunicación más fluida y se conozca con mayor profundidad la relación poderdar un punto de vista realista de la misma. Para ello, también se recomienda que sean los padres quienes hablen con sus hijos de sus primeras citas o primeras experiencias amorosas.
  • No burlarse, ni dejarlo en ridículo. A veces, se hacen comentarios como “el niño se me ha enamorado y ahora no come” o “que tonto estás desde que tienes novia”. Este tipo de comentarios no muestran respeto por los sentimientos del adolescente y tomará distancia en la comunicación con los padres.
  • Apoyo y consuelo en caso de ruptura. 

Es importante enseñar a amar sanamente (ISEP Clínic Barcelona)