LA POSESIÓN DEL AMOR

Si llamas a su pareja 10 o más veces al día para saber dónde y con quién está, no aceptas que tenga “su espacio”, entendiendo que si hace cosas sin ti es por falta de amor, desconfías de lo que te dice, temes constantemente que te sea infiel y te enfadas si sale sol@ con sus amistades, la respuesta es SI.
Este tipo de actitudes, suelen justificarse con “un gran sentimiento de amor”, pero la realidad es que la posesividad no es más que una CLARA SEÑAL DE PERSONALIDAD INSEGURA y llena de temores. La persona posesiv@ trata de controlar a l@s otr@s para que estén permanentemente con él/ella, para reasegurarse de que le quieren o que hagan lo que quiere. Quien tiene la necesidad de controlar es una persona insegura, que SE SIENTE INSATISFECHO CONSIGO MISM@, con tendencia a la DEPENDENCIA EMOCIONAL.
ALGUNOS CONSEJOS
Lo primero que se debe hacer para superar una personalidad controladora es reconocer que existe ese problema, entender que ser posesivo es insano, problemático y hace daño a quien lo siente y a quienes le rodean.
Ha de ser consciente de las razones que le llevan a reaccionar de esa forma.
Tener en cuenta que LA RAÍZ DE LA POSESIVIDAD ES LA INSEGURIDAD, por lo que deberá trabajar para conseguir una BUENA AUTOESTIMA.
El fomento de la autoestima puede conseguirse realizando un esfuerzo hacia la autoaceptación, llevando a cabo tareas que le aporten satisfacción, que fomenten el bienestar de un@ mism@,así como la mejora física y emocional, realizando actividades donde se obtengan logros y potencien el sentimiento de felicidad propia.
También es necesario que la persona posesiva realice poco a poco un esfuerzo de autocontrol, aprendiendo a confiar en los demás, sin tener que comprobar cada paso que éstos dan, y aprendiendo a disfrutar de una vida en pareja donde el espacio personal, sea algo positivo, gratificante y beneficioso.