EL POLÍGRAFO

La mentira es cuando una persona intenta en forma deliberada engañar a otra, sin notificarle previamente de este propósito y sin ser solicitado previamente por el sujeto a “engañar”.  (Ekman, 2001).

Hay dos formas de mentir, esconder y falsificar. Normalmente los mentirosos prefieren ocultar a falsificar, porque es más fácil de defender.  

Las personas mentimos por tan distintas causas como evitar un castigo, obtener una recompensa difícil de conseguir, protegerse de la amenaza de daños físicos, evitar que otros sean castigados, ganar la admiración de los demás, salirse de una situación embarazosa, mantener la privacidad, controlar a otros, evitarse un “marron”.

Desde el inicio de los tiempos siempre estuvo presente la mentira y los métodos antiguos para detectarla: Método chino del arroz seco, método árabe de la espada caliente. En Estados Unidos se empezó a utilizar el polígrafo, inventado en 1915 por el psicólogo William Mourston Marston, quien descubrió que al mentir se alteraba la tasa cardiaca, la respiración y la respuesta electrodermal.

El polígrafo es un aparato electrónico que detecta, amplifica y registra una serie de variables psicofisiológicas que se cree están relacionadas con la mentira. Posteriormente, las respuestas son procesadas por un software que genera una probabilidad de que el sujeto esté mintiendo.

Las preguntas que se hacen utilizando el polígrafo, no tienen un formato único, de ahí la controversia originada en algunos ámbitos, la teoría mas usada es la de lucha-huida para explicar las respuestas emocionales y psicofisiológicas ante el estrés, además, se usa el crear culpa y  miedo a ser descubiertos..

Para usar el polígrafo de un modo científico, y no de modo espectacular para programas televisivos, se deben cumplir estas condiciones:

Un lugar privado con puerta cerrada que evite el acceso de otras personas, alejada de ruidos ambientales, sin ningún tipo de decoración, cuadros, mapas, títulos… ni nada que distraiga al sujeto. Solo puede estar presente el psicofisiólogo forense y el sujeto a evaluar. No se permiten curiosos, en algunos países se permite el abogado defensor. Si otros desean observar la evaluación polígrafa lo hacen a través de una cámara Gesell o espejo bidirecional. Ropa adecuada. El sujeto debe permanecer quieto, no hablar durante el examen, solo responder “si” o “no” a las preguntas.

Su uso cada día se está extendiendo mas en países europeos, incluido España, en Derecho laboral, de familia, civil… No está muy lejos el día en el que el polígrafo sea de uso habitual en los interrogatorios  para la policía española, por ello es conveniente estar al tanto y formarse en la utilización correcta de esta técnica por parte de los profesionales relacionados con este ámbito.