DIVORCIOS-PERITACIONES PSICOLÓGICAS

El divorcio inevitablemente es un tema de actualidad. Cada vez es mas infrecuente, en nuestra sociedad, encontrar a alguien en cuyo entorno próximo (familia, amigos o compañeros de trabajo) no haya habido una separación o un divorcio. Hace años ser hijo de padres separados podía llamar la atención y servir para explicar cualquier comportamiento infantil que se saliera de la norma; hoy en día los hijos de padres separados son tantos, que no supone ninguna rareza en las aulas y sus problemas se analizan considerando los mismos parámetros que en familias intactas.

Es posible que las estadísticas nos deslumbren y que creamos que, por un lado, el cambio de actitudes frente al divorcio y por otro lado, el desarrollo de servicios para atender las necesidades derivadas de este fenómeno, se están produciendo al mismo ritmo que aumentan las separaciones. El tema suscita interés y cada vez aparecen mayor número de publicaciones al respecto.

Quien se haya separado o divorciado y tiene hijos, es posible que se haya hecho preguntas como ¿Qué seria mejor ahora para mis hijos? ¿Qué cosas pueden contribuir a que ellos afronten esto con el menor coste posible? Si voy a disputarme la custodia con mi ex ¿Qué tengo a mi favor y en contra para conseguirla? En este sentido, los psicólogos entendemos lo que favorece la adaptación de los hijos tras la separación de los padres y sobre todo consideramos cual es la mejor alternativa de custodia para los hijos.

Las preocupaciones de los profesionales del Derecho de Familia, son como presentar al cliente como un buen candidato, como prepararle para afrontar con éxito una prueba pericial en el transcurso del litigio por la custodia o el derecho de visitas, como valorar si un informe pericial sobre estos temas es riguroso y como rebatirlo en la vista si no lo es o siéndolo no resulta favorable a su cliente. Un juez se puede preguntar que puede aportarle un dictamen psicológico a la hora de decidir una custodia o un régimen de visitas, los criterios que siguen los psicólogos para valorar alternativas de custodia, en que se parecen o no a sus criterios de decisión.  Por ello no se trata de entrenar a los clientes a dar buena imagen ante los peritos, ni desacreditar a estos en sala, sino de obtener información sobre lo que cabe esperar de una pericia en estos litigios, las cualidades y limitaciones de los dictámenes de custodia y demostrar que los psicólogos podemos hacer aportaciones sólidas a la práctica jurídica, que no somos charlatanes con una jerga específica sino profesionales que cuidamos el fundamento y las garantías de nuestras intervenciones.

L@s  psicólog@s  forenses podemos contribuir al mejor interés del niño, mediante el conocimiento y herramientas técnicas de que disponemos para asistir a padres y jueces en la toma de decisiones, sobre temas de custodia, régimen de visitas, tras separaciones conyugales, todo ello mediante un peritaje psicológico.

LIBRO RECOMENDADO: Cuando los padres se separan. Alternativas de custodia para los hijos. Editorial Biblioteca Nueva. Autora: Marta Ramírez González.